Romanos de Ubrique

“Gladius Hispaniensis”, la espada romana de Hispania

Fue en la Segunda Guerra Púnica cuando los romanos tuvieron que vérselas con esta formidable espada que portaban los infantes hispanos de Aníbal.
Esta espada estaba realizada en hierro de altísima calidad, la hoja tenía doble filo y medía 50 cm. de largo por 7 cm. de ancho. Tenía una gran punta que la convertía en un arma excepcional manejada por un infante cubierto por un buen escudo, ya que lo único que tenía que hacer era parar el tajo de la espada larga del adversario con el escudo y aprovechar para clavársela en su flanco descubierto.
Esta espada se utilizaba de punta, para “pinchar” al adversario, con lo que el brazo que la manejaba sólo tenía que moverse hacia delante y no hacia arriba, así el infante que la manejaba se exponía mucho menos que con una espada de corte. Manejadas por los expertos infantes hispanos en sus guerras contra Roma, estas formidables armas causaron tal terror en los legionarios romanos que el Senado decidió adoptarla como arma estándar en el equipo romano sustituyendo a la espada griega de hoplita.
De la ‘gladius hispaniensis‘ se ha dicho que ninguna otra arma ha matado a más hombres a lo largo de la Historia hasta la llegada de las armas de fuego. Y es cierto. Esta espada causó más muertes en sus 400 años de historia que todas las armas juntas en todas las guerras durante la Edad Media.

Gladius Hispaniensis

Polibio (VI, 23, 6, 7) escribe: “A este escudo le acompaña la espada, que llevaban colgada sobre la cadera derecha y que se llamaba “hispana”. Tiene una punta potente y hiere con eficacia por ambos filos, ya que su hoja es sólida y fuerte”. El historiador griego está hablando del “Glaudius Hispaniensis”, o “espada hispana”.